
Violencia de pareja en el período perinatal: el impacto silencioso en la salud mental materna
La violencia de pareja durante el embarazo y el posparto puede afectar gravemente la salud mental materna, aumentando el riesgo de ansiedad, depresión posparto e ideación suicida. La detección temprana es fundamental para proteger el bienestar de la madre y del bebé. La evidencia más reciente sugiere que estos medicamentos no disminuyen significativamente las probabilidades de éxito reproductivo, y que suspenderlos no necesariamente ofrece beneficios. Te invitamos a leer el artículo completo para conocer los hallazgos y comprender por qué la salud mental también forma parte de la salud reproductiva.
Dra. Mariel Yanely Ramírez Cervantes
R5 Psiquiatría Perinatal


Introducción
Cuando hablamos acerca de salud mental perinatal, muchas veces pensamos en depresión posparto, ansiedad o dificultades de adaptación a la maternidad. Sin embargo, existe un factor profundamente asociado al deterioro de la salud mental materna que con frecuencia pasa desapercibido en la práctica clínica: la violencia de pareja.
La violencia de pareja íntima no solo incluye agresión física, también puede manifestarse como control, humillación, manipulación emocional, coerción sexual, amenazas o aislamiento social.
El embarazo y el posparto son etapas especialmente vulnerables.
Durante este período ocurren cambios biológicos, psicológicos y sociales que pueden aumentar la susceptibilidad al estrés y al sufrimiento emocional.
Un estudio publicado en Public Health en 2025 evaluó la relación entre violencia de pareja y el riesgo de ansiedad, depresión posparto e ideación suicida durante el período perinatal.
Y los resultados son alarmantes…
¿Qué es la violencia de pareja en el período perinatal?
El período perinatal comprende desde el embarazo hasta aproximadamente dos años después del parto. Durante esta etapa, algunas mujeres experimentan por primera vez violencia por parte de su pareja. En otros casos, la violencia ya existía previamente y empeora durante el embarazo o el periodo posparto.
La violencia puede ser:
Psicológica
Física
Sexual
Económica
Patrimonial
Vicaria
Muchas veces estas formas de violencia ocurren simultáneamente.
La violencia psicológica suele ser la más frecuente, la cual incluye descalificaciones constantes, control excesivo, amenazas, manipulación emocional y aislamiento. Este tipo de violencia puede pasar desapercibida incluso para la propia paciente.
¿Qué investigó este estudio?
El estudio incluyó a 820 mujeres que cursaban el periodo posparto dentro de los 18 meses posteriores al parto
Las investigadoras utilizaron distintas escalas validadas:
WAST para detectar riesgo de violencia de pareja
GAD-7 para ansiedad
EPDS para depresión posparto
Además, evaluaron riesgo de ideación suicida
El objetivo principal fue analizar si existía relación entre violencia de pareja y trastornos de salud mental durante el período perinatal.
Los hallazgos mostraron una asociación muy clara.


Resultados:
Uno de los datos más impactantes fue que aproximadamente el 66% de las participantes presentó algún grado de riesgo de violencia de pareja.
Además:
Las mujeres con riesgo de violencia tuvieron mayor probabilidad de ansiedad.
También presentaron mayor riesgo de depresión posparto.
El riesgo de ideación suicida aumentó significativamente.
Mientras mayor era la puntuación en la escala de violencia, mayor era el riesgo psiquiátrico.
Esto sugiere una relación dosis-respuesta, es decir, a mayor nivel de violencia, existe un deterioro mayor en la salud mental materna.
Violencia y ansiedad perinatal
Las mujeres con mayor riesgo de violencia presentaron hasta casi cinco veces más probabilidad de desarrollar ansiedad.
La ansiedad perinatal no siempre se manifiesta como “angustia”.
Puede aparecer como:
Hipervigilancia
Insomnio
Irritabilidad
Síntomas físicos
Miedo
Dificultad para vincularse emocionalmente con el embarazo o el bebé
Muchas pacientes viven en un estado persistente de amenaza.
Desde la neurobiología del trauma, esto implica activación sostenida del sistema de estrés.
A largo plazo, esto puede afectar:
Regulación emocional
Calidad del sueño
Cognición
Apego materno-infantil
Referencia
Díaz-Ogallar MA, Martínez-Vázquez S, Peinado-Molina RA, Hernández-Martínez A, Martínez-Galiano JM. Intimate partner violence during the perinatal period and women’s risk of anxiety, depression and suicidal ideation. Public Health. 2025;248:105930.


Depresión posparto y violencia
El estudio encontró que la violencia de pareja aumentó significativamente el riesgo de depresión posparto.
Y esto es especialmente relevante ya que la salud mental perinatal también está profundamente influida por el contexto relacional.
Una mujer que vive violencia puede experimentar:
Sentimientos de desesperanza
Baja autoestima
Culpa
Aislamiento
Agotamiento
Sensación de incapacidad materna
Además, el entorno violento dificulta el descanso, el apoyo emocional y la recuperación física posparto. Por otra parte, el estudio encontró factores protectores importantes.
Entre ellos:
Apoyo familiar
Embarazos deseados
Experiencias positivas durante el parto
Esto recuerda que la red de apoyo puede modificar significativamente el riesgo psicológico.
Ideación suicida: uno de los hallazgos más preocupantes
Quizá uno de los resultados más importantes fue la asociación entre violencia de pareja e ideación suicida perinatal.
Las mujeres con mayor puntuación de riesgo de violencia tuvieron hasta seis veces más probabilidad de presentar ideación suicida.
Esto es clínicamente crucial.
Muchas veces el suicidio perinatal se evalúa únicamente desde diagnósticos depresivos, pero el contexto interpersonal y la violencia pueden ser factores centrales.
En psiquiatría perinatal, preguntar por violencia no debería ser opcional, debería formar parte rutinaria de la valoración clínica.
Especialmente en pacientes con:
Ansiedad severa
Síntomas depresivos
Somatización intensa
TEPT
Insomnio persistente
Ideación suicida
¿Por qué es importante para el personal de salud?
Muchas mujeres no revelan la violencia de manera espontánea.
Por miedo.
Por culpa.
Por dependencia económica.
O porque normalizan ciertas conductas.
Es por esto, que el personal de salud debe aprender a detectar señales indirectas.
Algunas banderas rojas pueden incluir:
Consultas frecuentes sin causa médica clara
Ansiedad persistente
Llanto fácil
Hipervigilancia
Pareja excesivamente controladora
Falta de apoyo social
Síntomas depresivos refractarios
Mala adherencia a tratamientos
Experiencias traumáticas durante el parto
La consulta perinatal puede convertirse en un espacio de detección temprana.
Además, la violencia durante el embarazo puede afectar no solo a la madre, sino también al neurodesarrollo y al vínculo temprano con el bebé.
La intervención temprana tiene impacto transgeneracional.
Conclusión
La violencia de pareja durante el período perinatal es un problema de salud pública y una causa importante de sufrimiento materno. Este estudio demuestra una fuerte asociación entre violencia de pareja y trastornos de ansiedad, depresión postparto e ideación suicida.
La detección temprana puede cambiar el pronóstico tanto de la madre como del bebé.
En salud mental perinatal, preguntar por violencia no es invadir.
Es cuidar.
Y muchas veces, puede ser la diferencia entre una paciente invisibilizada y una paciente finalmente escuchada.




